Javier Butula y la presencia de Tecnopol en Uruguay

 

El sentir de Tecnopol respecto a la poliurea, la importancia de nuestra presencia en Uruguay y la mayoría de nuestras soluciones constructivas.

Javier Butula

Javier Butula - Tecnopol Uruguay

Usted tiene un gran conocimiento de las soluciones y materiales de construcción por haberlos aplicado en múltiples obras y por su condición de químico, ¿qué opina de la evolución de los materiales de construcción de Tecnopol?

Tecnopol es una empresa muy innovadora, continuamente están lanzando productos nuevos, y claramente lo que buscan con ellos, es atender las necesidades de los aplicadores y clientes finales. Es evidente en cada producto nuevo, que el objetivo fue escuchar al cliente, atender a sus requisitos y facilitar las tareas de aplicación.

¿Qué obras en las que han colaborado destacaría por su valor arquitectónico o por las soluciones aplicadas?

Estamos desde el 2014 proveyendo materiales Tecnopol a la industria de la construcción en Uruguay. Hemos atendidos muchísimas obras, pero para mencionar algunas: Edificio Forum, Parking del Hospital Británico, Parking Universidad Católica, More Echevarriarza, Aguada Park, Crystal View Solanas, Araucaria, Nostrum 18, Nostrum Tower y Torres Campiglia Pilay.

¿Hay alguna anécdota respecto a alguna obra realizada, que por sus características pueda ser de especial interés para los lectores de Tecno Magazine?

Nuestros principales mercados son las aislaciones y la impermeabilización de lozas y parkings. Pero hemos realizado un trabajo no convencional, que es el recubrimiento de tanques de combustible para estaciones de servicio. El trabajo consiste en recubrirlos con poliurea pero sin lograr que se adhieran al tanque. La idea es que se forme una cámara entre el tanque y la poliurea, se haga vacío y luego se controle que esa presión se mantenga. De esta manera, ante cualquier pérdida del tanque, esta presión varía y se detecta rápidamente la fuga del tanque.

Una buena impermeabilización y aislamiento adecuado son claves para un buen mantenimiento, ¿colaboran con los prescriptores del sector en este sentido?

Totalmente. Cada vez más, nuestra participación en la especificación de los productos y trabajos a realizar, es mayor. De esta manera, se logra optimizar el trabajo, sacándole el mejor provecho a los productos y a los esquemas, y ahorrando costos constructivos elevados.

La evolución de la normativas nacionales e internacionales, las certificaciones de materiales y sistemas de trabajo, y por último la aplicación de la sostenibilidad desde la fase de proyecto debido al cambio climático nos obligan a mejorar continuamente, ¿cree que el sector es consciente del continuo esfuerzo de la industria?

Cada vez más. Los clientes valoran cada vez más los productos sustentables y le dan prioridad a su uso en las obras. Actualmente, muchos clientes optan por productos sustentables (como nuestras espumas de poliuretano con base de agua o HFO) por elección propia, aunque las normativas vigentes aquí aún no lo exijan.

Trabajar directamente con los proyectistas sobre el terreno y en el laboratorio permite crear nuevas soluciones y mejorar las existentes, ¿cómo valora la evolución de materiales como la poliurea?

La poliurea es un camino de ida. Aquel arquitecto, constructor o cliente que haya probado el producto, no vuelve para atrás con sistemas más básicos. La poliurea es una solución segura y duradera, y la inversión inicial requerida, se amortiza rápidamente en el tiempo.

¿Cómo ve el futuro de la construcción?

La construcción en Uruguay no para de crecer y evolucionar. Cada vez más, los clientes valoran y demandan soluciones tecnológicas que le den valor a sus inversiones y que minimicen el mantenimiento en el tiempo. Y para esto, Tecnopol tiene muchas soluciones que vienen acompañando a lo largo de los años las necesidades del trabajo.

Javier Butula - Tecnopol Uruguay

JAVIER BUTULA


Javier Butula es gerente comercial desde octubre de 2007, lo que lo llena de “orgullo y gran responsabilidad”. Si bien aclara que aún no terminó sus estudios de ingeniería química, asegura que conoce a la empresa casi como la palma de su mano, ya que ingresó allí en 1997 como inspector de control de calidad de la materia.